Las autoridades controlaron hoy la detonación de un artefacto colocado por las Farc en San Vicente del Caguán, sede del fallido proceso de paz con esa guerrilla hace diez años y mañana acogerá un consejo de ministros presidido por el presidente Juan Manuel Santos.

El comandante de la XII Brigada del Ejército, general Fabricio Cabrera, precisó a Efe por teléfono que la carga pertenecía a la columna móvil Teófilo Forero de las Farc y era un cilindro de unos 25 kilogramos de anfo con metralla.

Las tropas hallaron el artefacto y procedieron a explosionarlo controladamente en las primeras horas del día, logrando que no dejara daños materiales ni personales.

Sin embargo, según el alto oficial, las Farc habían ubicado el cilindro bomba en una vía que une el centro del pueblo, ubicado en el sureño departamento del Caquetá, con el aeropuerto, “al lado de casas de civiles”.

La ubicación y destrucción de los explosivos se logró, según Cabrera, gracias al incremento de la presencia de Policía y Ejército en la zona, como consecuencia de la conmemoración del décimo aniversario de las frustradas negociaciones de paz con la guerrilla.

Este proceso, que lideró durante su Gobierno el expresidente Andrés Pastrana (1998-2002), se extendió durante más de tres años y tuvo como escenario el pueblo de San Vicente del Caguán, que fue nombrado “capital” de una zona desmilitarizada de más de 42.000 kilómetros cuadrados.

Pastrana rompió los diálogos cuando tuvo evidencias de que las Farc estaban dando mal uso de ese territorio, donde fortalecieron su poder y continuaron perpetrando secuestros y sembrando cultivos ilícitos.

Por eso, la Alcaldía de San Vicente del Caguán organizó esta semana actividades culturales y populares, y el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, anunció en su cuenta oficial de Twitter que hará en ese municipio un consejo de ministros.

“El próximo miércoles realizaremos Consejo de Ministros en San Vicente del Caguán”, escribió Santos este lunes.

El general Cabrera sostuvo que la situación de orden público en el pueblo “ha mejorado mucho”, sobre todo en el tránsito de las vías y en el área urbana, aunque admitió que al tratarse de un epicentro comercial del departamento sigue habiendo extorsión y presencia de las Farc en áreas rurales de los alrededores.