Escándalo de jefe de seguridad de Macron que atacó a manifestantes se acerca al Elíseo

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French presidential cabinet director Patrick Strzoda arrives to appear before the Law Commission of the lower house of parliament on July 24, 2018, in Paris, following media reports that suggested he knew about an assault by a top presidential security aide but kept quiet. Lawmakers in both houses of parliament are investigating the affair, with Macron's office director Patrick Strzoda due to appear at the National Assembly and the Senate on July 24 and his chief of staff Alexis Kohler on July 26. / AFP PHOTO / Thomas SAMSON

Paris, Francia | AFP | martes 24 – por María Elena BUCHELI – El jefe de gabinete del presidente francés, Emmanuel Macron, comparecía este martes ante la comisión parlamentaria que investiga la agresión a manifestantes por parte de un jefe de seguridad de la presidencia, un caso que ha sumido al gobierno en su peor crisis política.

Patrick Strzoda comparecía, como ya lo hizo la víspera el ministro de Interior y el jefe de la policía de París, para responder quién autorizó a Alexandre Benalla a asistir a las operaciones policiales durante las protestas del 1 de mayo y quién le proporcionó el casco y brazalete de policía que portaba.

Deberá rendir cuentas también sobre la sanción tomada inicialmente contra este hombre de confianza de Macron -15 días sin sueldo-, considerada demasiado leve según la oposición y sobre las razones por las cuales no se informó a la justicia sobre la agresión, tal como estipula la ley.

AFP PHOTO / Thomas SAMSON

«Es una primera etapa», declaró el martes Eric Coquerel, diputado del partido de izquierda radical, Francia Insumisa, cuyo movimiento pide que comparezca también ante esta comisión el presidente Macron.

Benalla, que fue filmado atacando a dos manifestantes para disipar una protesta en una plaza parisina, afirmó el lunes a través de sus abogados que quiso «echar una mano a la policía» frente a «dos individuos particularmente virulentos».

El asesor de seguridad de Macron fue despedido e imputado por violencia en reunión y usurpación de funciones la semana pasada, después de que el diario Le Monde destapó el escándalo al difundir un video filmado por testigos.

Tres policías fueron también procesados por haber entregado a Benalla imágenes de cámaras de seguridad así como un empleado del partido presidencial La República en Marcha a quien se lo ve también en el video amateur agrediendo a manifestantes.

This picture taken on May 1, 2018 shows Elysee Chief Security Officer Alexandre Benalla (C) wearing a police visor, next to DOPC (Direction de l’Ordre Public et de la Circulation) Commissaire Philippe Mizerski (L of Benalla), DOPC Commissaire Maxence Creusat (2ndL top) and Vincent Crase (L), a security aide for Macron’s Republic on the Move party, as they stand next to demonstrators during May 1 protests in Paris.
 AFP PHOTO / Naguib-Michel SIDHOM

 

– Moción de censura –

El lunes, en la primera audiencia de la comisión, el ministro del Interior, Bernard Collomb, y el jefe de policía de París, Michel Delpuech, defendieron su labor y apuntaron la responsabilidad del palacio del Elíseo en la gestión del caso.

La oposición acusa al gobierno de haber querido encubrir a Benalla, descrito como un hombre de confianza de Macron y un pilar de su aparato de seguridad de la presidencia, al no informar a la justicia sobre el posible delito cometido.

French president Emmanuel Macron (C,L) flanked by Elysee senior security officer Alexandre Benalla (C,R)  AFP PHOTO / Ludovic MARIN

 

«Entiendo que algunas personas se pregunten si la sanción tomada fue suficiente», señaló el martes el primer ministro Edouard Philippe durante una acalorada sesión de preguntas al gobierno en la Asamblea Nacional francesa.

«Una república ejemplar no es una república perfecta», agregó, pero «nada ha sido ocultado», aseguró.

Los diputados del partido conservador, Los Republicanos, anunciaron que presentarán una moción de censura al gobierno, aunque es poco probable que lo tumben gracias a la considerable mayoría de la que goza el partido presidencial, LREM, en la Asamblea.

– Macron se hunde en los sondeos-

Después de Strzoda, el secretario general del Elíseo, Alexis Kohler, descrito como la mano derecha del presidente, será interrogado el jueves por los senadores.

Esta crisis política es la más grave a la que se enfrenta Emmanuel Macron desde su elección en 2017.

La popularidad del mandatario que había prometido una «presidencia ejemplar» se desplomó al 32%, su nivel más bajo desde septiembre de 2017, período de las manifestaciones contra su polémica reforma laboral, según un sondeo Ipsos publicado este martes.

«El problema no es la mala conducta de Alexandre Benalla sino la estructura que hizo que sea posible», estimó el politólogo Bruno Cautrès.

Este caso «marcará un antes y un después para Emmanuel Macron», añadió el especialista del Centro de Investigación Política del centro universitario Science Po.

A pesar de la creciente presión, el presidente no se ha pronunciado directamente sobre el escándalo y decidió anular una visita prevista para el miércoles a la ruta del Tour de Francia.

De acuerdo a un portavoz del gobierno Macron quiere asegurarse de que «no habrá impunidad para Benalla» y ha pedido que se lleve a cabo una «reorganización para evitar que se reproduzca una disfunción similar».

A este escándalo se sumas revelaciones sobre los privilegios de los que gozaba este hombre de 26 años, entre los cuales un despacho en el Elíseo, un apartamento en pleno corazón de París y credenciales para acceder a la Asamblea Nacional, que han indignado a los franceses.

bur-meb/zm/mb

© Agence France-Presse

 

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