Hallan cadáver de jefe de misión de la ONU en Haití

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Por EDITH M. LEDERER

NACIONES UNIDAS — El cadáver del jefe de la misión de la ONU en Haití, Hedi Annabi, fue hallado entre los escombros de su cuartel general en Puerto Príncipe, que se derrumbó durante el terremoto, informó el organismo multinacional.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijo que también se hallaron los cadáveres del segundo de Annabi, Luiz Carlos da Costa, y del jefe de policía interino Doug Coates.

Annabi estaba en una reunión con una delegación policial de ocho miembros de China el martes por la tarde, cuando el terremoto derribó el edificio de cinco pisos. Xinhua, la agencia de noticias de China, informó que sus reporteros vieron cuando un equipo de rescate chino recuperaba el cadáver de Annabi de entre los escombros la tarde del sábado.

Funcionarios de la ONU señalaron el viernes que aproximadamente 100 empleados del organismo que trabajaban en la instalación en Haití estaban desaparecidos y que se creía que estaba sepultados bajo los restos del edificio, donde equipos de China y Brasil aún estaban buscando cuerpos.

El jefe de la ONU dijo en un comunicado el sábado que Annabi, un diplomático tunecino, era «un verdadero ciudadano del mundo» y «un ícono de las fuerzas de paz en el planeta».

Annabi trabajó para el servicio exterior de Túnez y dirigió la Agencia Nacional de Noticias antes de unirse a la ONU en 1981. Trabajó en asuntos humanitarios en el sureste de Asia y su participación fue crucial en los esfuerzos de la ONU para terminar el conflicto civil en Camboya a inicios de la década de 1990. Se unió a al Departamento de Pacificación del organismo en 1993 y se convirtió en secretario general asistente para pacificación en 1997, cargo que desempeñó hasta que viajó en el 2007 a Haití como representante especial del secretario general.

«Naciones Unidas era su vida y él se distinguió entre sus hijos más dedicados y comprometidos», agregó Ban en un comunicado.

«Se entregó por completo; con energía, disciplina y gran valentía», señaló el secretario general. «Un hombre apacible con el corazón de un león; es recordado por aquellos que lo conocieron por su seco sentido del humor, su integridad y su ética de trabajo sin paralelo; fue el primero en llegar y el último en retirarse (del trabajo) todos los días en toda su carrera», agregó.

Ban dijo que Da Costa era «una leyenda en las operaciones de paz de la ONU».

«Su extraordinario profesionalismo y dedicación sólo fueron igualados por su carisma y calidez, y por su devoción a sus muchos amigos», dijo el secretario general. «Su legado vive en los miles que prestaron servicios bajo la bandera azul en cada rincón del globo», apuntó.

Coates, de la Real Policía Montada canadiense era un efectivo de larga data de la comunidad internacional de las fuerzas del orden, señaló Ban.

«El fue un verdadero amigo de Haitó y de las Naciones Unidas», añadió. «Fue un gran oficial de policía que creía en su alma en la importancia del principio de derecho y justicia», señaló.

(AP)

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