Marihuana y tus hijos

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Recientemente se ha hablado mucho sobre la marihuana. El hecho de ver fotografiado a un gran deportista fumándola nos hace pensar varias cosas, entre ellas, cuan vulnerables están nuestros hijos de experimentar con marihuana, cuales son las posibles consecuencias de su uso constante o como se que lo esta usando? Para otros, todo este revuelo es innecesario, y sacado totalmente fuera de contexto.

Hace meses se estrenó una película llamada “Pinapple Express”. Esta comedia, muy al estilo de los 80, presenta a varios personajes dependientes de marihuana y como a través de una serie de ridículos eventos, sus vidas se complican al ser incapaces de pensar claros ya que la mayor parte del tiempo están intoxicados. Uno de ellos logra darse cuenta cuan diferente es su toma de decisiones cuando esta intoxicado versus cuando no lo esta.

Como especialista en psiquiatría de adicción, me gustaría pensar que la marihuana es inofensiva, pero la realidad puede ser muy diferente. Quiero advertir que este espacio no es para provocar si debe o no ser legal, o si es medicinal o no, sino para presentar los datos sobre la realidad que muchos de nuestros jóvenes están viviendo.

Según el Instituto Nacional de Salud, se calcula que la edad promedio para comenzar a usar marihuana es 13 anhos. No hay gran diferencia en la edad de comienzo entre blancos no Hispanos, negros no Hispanos o Hispanos. Cerca del 40% de los adolescentes han tratado marihuana antes de graduarse de escuela superior. Uno de los mayores peligros de la marihuana se debe a que los usuarios están comenzando a una edad menor que la primera generación que la uso en los anos 60 y que la potencia es mayor. Bien se puede decir que la marihuana a la cual tienen acceso nuestros jóvenes no es la misma que la de generaciones pasadas.

La potencia de la marihuana se mide en la cantidad del ingrediente activo conocido como delta-9-tetrahidrocanabinol, o THC. Este ingrediente es psicoactivo o sea, que puede alterar el funcionamiento de la mente. Los efectos de la marihuana pueden variar de persona a persona dependiendo de la cantidad de THC, si la droga es fumada o comida, la experiencia o expectativa del usuario, el lugar donde se usa o si se combina con otras drogas (como cocaína o PCP “wets”) o alcohol. Los efectos mas notables en personas que están usando marihuana incluye sentirse mareado, tener dificultad para caminar, reírse por tonterías, ojos rojos debido a la vasodilatación de los capilares, y dedos con quemaduras. Otros síntomas pueden incluir falta de energía, sentir que el tiempo pasa lentamente, aumento de apetito (“los munchies”), y dificultad para aprender o estudiar ya que la marihuana afecta la memoria a corto plazo, encargada de guarda eventos recientes. En ocasiones pueden ocurrir síntomas parecidos a depresión, ansiedad o psicosis (deterioro en la percepción de la realidad y pensamiento). Aun no esta claro si la marihuana causa estos síntomas directamente o si la persona usa la sustancia para medicar síntomas psiquiátricos pre-existentes. Efectos a largo plazo pueden incluir aumento en la probabilidad de padecer cáncer de cabeza y cuello, testiculo ademas de los problemas propios de fumar que son esencialmente respiratorios, como la enfisema.

Luego de saber los posibles efectos que puede causar el uso de marihuana incluyendo alterar la manera de pensar y tomar decisiones, exponiendose a situaciones de riesgos para si mismo y para quien con ellos estan. La marijuana puede predisponer al adolescente a, por ejemplo, accidentes de auto, sexo sin protección, etc., Pero la pregunta aquí es saber porque usaron o usan marihuana? Existen muchas razones entre ellas, curiosidad, presión de grupo, deseo de pertenecer a un grupo, uso de sustancias por personas cercanas, y para medicar síntomas psiquiátricos. A algunos jóvenes se les hace mas “fácil” negociar los estresores de la vida cuando están bajo los efectos de la marihuana.

Como en otras adicciones existe tratamiento para lograr la recuperación. Hay varias opciones incluyendo, tratamientos intensivos en clínicas externas o programas de rehabilitación donde el paciente permanece internado. En ambos, la persona con adicción a marihuana trabaja en equipo con especialistas en la salud mental, consejeros, trabajadores sociales y en grupos para lograr identificar razones de uso, crear un plan para prevenir recaídas, y de determinarse que hay un trastorno psiquiátrico, tratarlo con terapias o el medicamento clínicamente necesario.

Permítanme invitarles a leer un nuevo tópico de salud el próximo número de KOMODO la revista.

Le reitero a mis potenciales lectores que pueden entrar a www.emayu.org e intercambiar sus opiniones allí o si lo prefieren por medio de nuestro correo electrónico [email protected]

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