Bogotá, marzo de 2026. La incorporación de la inteligencia artificial (IA) al sector
agroindustrial se ha convertido en una de las principales tendencias para mejorar la
productividad, sostenibilidad y competitividad del campo. De acuerdo con la Organización
de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la digitalización agrícola
y el uso de analítica avanzada pueden aumentar la productividad rural hasta en un 20 %, al tiempo que optimizan el uso de recursos y fortalecen la resiliencia frente al cambio climático.
En línea con este enfoque, la Corporación Unificada Nacional de Educación Superior (CUN)
ha impulsado un proyecto de formación que lleva la inteligencia artificial directamente a los
territorios rurales del país.
A través de un convenio estratégico con INGCO S.A.S., la CUN desarrolló la iniciativa
“Inteligencia Artificial en la Agroindustria”, que permitió beneficiar a 521 jóvenes, adultos y
adultos mayores mediante procesos de capacitación gratuita y certificada. El proyecto
estuvo orientado a fortalecer competencias digitales aplicadas a la productividad rural,
incluyendo el uso de herramientas de análisis de datos, automatización de procesos, toma
de decisiones informadas y optimización de cadenas productivas agroindustriales.
Esta iniciativa se alinea con el panorama nacional de formación en tecnologías emergentes.
Según el Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (SNIES) y el Ministerio
de Educación Nacional, Colombia cuenta actualmente con más de 800 programas de
educación superior relacionados con inteligencia artificial, analítica de datos y tecnologías
digitales, lo que refleja la creciente apuesta del país por integrar estas capacidades en
sectores estratégicos como la agroindustria y el desarrollo rural.
Asimismo, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha señalado que la adopción de
tecnologías digitales en el sector agropecuario es un factor clave para cerrar brechas de
productividad entre el campo y la ciudad, mejorar los ingresos rurales y fortalecer la
seguridad alimentaria en América Latina. Este contexto respalda la pertinencia de iniciativas
que articulan educación, tecnología e innovación con las realidades del sector agroindustrial
colombiano.
“Llevar la inteligencia artificial al campo es una forma concreta de cerrar brechas y generar
oportunidades reales para las comunidades rurales”, afirmó Óscar Fradique Escobar Pardo,
líder de proyección social de Administración de Empresas Agroindustriales. “Este proyecto demuestra que la tecnología, cuando se conecta con el territorio, puede convertirse en un
motor de productividad, inclusión y desarrollo sostenible”, agregó.
Con este tipo de iniciativas, la Corporación Unificada Nacional de Educación Superior
(CUN) consolida su modelo de proyección social y alianzas estratégicas, integrando
educación, innovación tecnológica y desarrollo rural para generar impacto social medible en
los territorios.
“El desafío ahora es escalar estas experiencias y seguir formando talento rural en
tecnologías emergentes, para que el campo colombiano sea cada vez más competitivo,
sostenible y resiliente frente a los retos del futuro”, concluyó Liliana Villamizar, Coordinadora Nacional de Proyección Social de la CUN.



