Familia de presunto terrorista nigeriano buscó ayuda, sin éxito

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Por JON GAMBRELL

LAGOS, Nigeria — El joven nigeriano que supuestamente trató de detonar una bomba en un avión comercial estadounidense rompió todas las relaciones con sus parientes, que no volvieron a tener noticia de él sino hasta que se reveló su intento de atentado el día de Navidad, dijo la familia el lunes.

El padre de Umar Farouk Abdulmutallab había hablado con las agencias nigerianas de seguridad hace dos meses y un mes después recurrió a dependencias extranjeras para manifestar sus preocupaciones tras la desaparición de su hijo, quien había roto todo contacto con sus parientes, informó la familia en un comunicado.

Las autoridades informaron que, en noviembre, el padre de Abdulmutallab visitó la embajada estadounidense en Abuya, Nigeria, para revelar sus preocupaciones sobre las creencias religiosas de su hijo.

Tras el aterrizaje en Detroit, Abdulmutallab habló con los agentes federales estadounidenses que lo detuvieron en el avión y les dijo que había buscado entrenarse en un campamento de extremistas en Yemen.

La familia dijo que el padre del joven había pedido a las autoridades que obligaran a volver a casa a Abdulmutallab, de 23 años.

«Les dimos toda la información que nos solicitaron para que hicieran esto», señaló el comunicado, sin dar detalles.

En lo que representó otra pieza del rompecabezas sobre lo que hizo Abdulmutallab en meses recientes, un campus universitario en Dubai informó que el joven había asistido a esa escuela hasta mediados de este año.

Raymi van der Spek, vicepresidente de la Universidad de Wollongong en Dubai, dijo el lunes a The Associated Press que Abdulmutallab tomó clases durante «unos siete meses» y que ya no es estudiante de la institución, una rama de una universidad pública australiana.

Las autoridades nigerianas informaron que el 24 de diciembre, Abdulmutallab regresó a Nigeria sólo por un día, para abordar un vuelo en Lagos. Pasó por los sistemas de seguridad del aeropuerto portando sólo una maleta colgada de su hombro, aparentemente con los explosivos ocultos en su cuerpo.

Abdulmutallab permanece retenido en una prisión federal en Michigan, tras ser sometido a atención médica por sufrir quemaduras durante su intento fallido por derribar el avión. Las autoridades estadounidenses han dicho que el joven afirmó estar perpetrando un ataque por órdenes de al-Qaida.

(AP)

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